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Las ermitas de Prades: San Antonio, San Roque i la Abellera

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premsaEsta ruta discurre por el paraje natural de las montañas de Prades y sube hasta un magnífico mirador sobre la frondosa cabecera del valle del río Brugent, coronado por la ermita de la Abellera, erigida en el siglo XV dentro de una cueva y donde vivió Fray Bernat Boïl, el primer vicario apostólico en las Indias Occidentales y que, como tal, acompañó Cristóbal Colón en su segundo viaje a América. Esta excursión se puede hacer en cualquier época del año, pero es especialmente bonita en otoño, cuando la vegetación de las montañas de Prades y del valle de Brugent nos ofrece todo un espectáculo de colores. Es un itinerario fácil y relativamente corto. Cuatro kilómetros yendo y volviendo, que podemos hacer en poco más de una hora. El punto de partida de la ruta es la plaza Mayor de Prades, con su curiosa fuente esférica renacentista. Para llegar desde Reus hay que tomar la carretera C-14 en dirección a Montblanc. A la altura de Alcover hay que girar a mano izquierda por la TV-7041 hacia Mont-ral y Capafonts. Después hay que girar a mano derecha por la T-704 hasta Prades.

Hay que salir de la villa por la plaza Mayor pasando por los antiguos porches y portales de la muralla que hay junto a la iglesia en dirección este, dejando el templo a la izquierda. Se sale a la plaza de San Roque, atravesada por la carretera. A continuación hay que girar a mano derecha y después a mano izquierda, dejando la plaza por la calle de la caballería, al comienzo del cual hay carteles que indican el camino de Santiago y el de L'Albiol en Reus.

Se continúa por la calle de Pablo Picasso y se desemboca en el camino de la Abellera. Siguiendo el camino, se bordea el pequeño santuario de San Antonio y, un poco más adelante, después de haber dejado atrás una balsa y un lavadero abandonado, hay que continuar por la pista de tierra que hay a mano derecha. Hay que ignorar el camino que, por la izquierda, conduce a unos campos. Hay que seguir por un sendero de rocas rojas y que está señalizado con algunas marcas blancas y amarillas.

Cuando ya se ha caminado durante unos 25 minutos, el sendero llega a un camino cimentado que lleva al collado de San Roque, donde se encuentra la diminuta ermita del mismo nombre, y va bajando suavemente hasta una explanada que está junto al la ermita de la Virgen de la Abellera.

10 minutos después se llega a la ermita, girando a la izquierda después de una explanada prevista para aparcar. La iglesia está rodeada por una barandilla de piedra y se accede al recinto por una puerta que hay a la entrada de la gruta. Para volver sólo hay que desandar el camino.

Desde este punto también sale otro sendero GR que lleva a Capafonts, pueblo perfectamente visible desde la ermita.

La noticia se ha extraído de lamalla.cat.  Leerla aquí